UN MENSAJE  A LOS QUE HAN DEJADO DE CONGREGARSE


 

adorando

CUANDO DEJAS DE CONGREGARTE… ¿QUÉ ES LO QUE ESTÁS DEJANDO, QUÉ ES LO QUE ESTÁS PERDIENDO?

Este es un tema muy complejo pero que está instalado en mi corazón desde hace mucho tiempo,  por eso, asumo el riesgo de encararlo. Soy pastor en la misma congregación en la que me convertí de muy joven. Amo a la iglesia. Amo el pastorado. Amo la congregación que estoy pastoreando. Me gusta muchísimo discipular. Como pastor he sufrido la pérdida, con mucho dolor, de personas muy amadas;  tanto como así también, he recibido a muchos otros, desilusionados con la iglesia y con profundas heridas. A algunos de ellos los pude ayudar,  y a otros no. Por estas razones, este tema ha ocupado un lugar central en mi carga ministerial, es lo que me motivo  hace muchos años a publicar mi primer blog: “desilusionados con la novia”.

El tener que tomar la decisión de dejar de congregarme es una situación muy traumática. ¿Tendré que irme? ¿Y todo lo que he vivido, y los proyectos, y los amigos?  Muchas veces no es una decisión drástica es algo sutil. Me voy dejando estar, falto a una reunión, falto a otra y de golpe me doy cuenta que no me estoy congregando y ya que estoy, sigo así. Y de vez en cuando, cómo dice el salmista, recuerdo los cánticos de Sión: esos momentos de plenitud en la presencia del Señor. “Allí nos sentábamos,  y aun llorábamos, acordándonos de Sion…  Y los que nos habían desolado nos pedían alegría,  diciendo: Cantadnos algunos de los cánticos de Sion.Salmo 137:1-3

Luego, cuando  intento congregarme en otro lado se sigue complejizando la situación: no me siento cómodo, no es lo mismo, mientras siguen abiertas las viejas heridas: ¿me volverá a pasar lo mismo?, ¿podré volver a confiar?, ¿me sentiré cómodo alguna vez?

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané y publicado en el blos “Soltar la Palabra”

Es un tema del que se puede hablar muchísimo, pero hay tres cosas que quisiera aportar:

  • Son esperables los conflictos en las congregaciones
  • Los que se van, tienen razones muy genuinas
  • Es muchísimo lo que se pierde cuando te dejas de congregarte.

Unos de los problemas que pone en evidencia este tema acerca de las personas que dejan de congregarse es que revela nuestra falta de comprensión acerca de la naturaleza y el propósito de la iglesia.

La iglesia es el diseño de Dios para edificar las falencias más dramáticas del ser humano contemporáneo: el individualismo, la apatía, la comodidad y la falta de compromiso con el otro.  Esta diseñada por Dios para recordarnos que no somos el centro del universo.

Necesitamos definir: ¿cuáles son los elementos que constituyen la iglesia? A los que no se congregan les necesitamos aclarar si es posible considerarse aceptado por Dios y no congregarse.  Y a los que se congregan les necesitamos aclarar si es que  el sólo hecho de ir a algunas reuniones nos constituye en miembros del Cuerpo de Cristo. Por un lado, las Escrituras nos enseñan que al no congregarnos dejamos de estar conectados con la gracia el Señor: Pero si vivimos en la luz,  así como él está en la luz,  tenemos comunión unos con otros,  y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado.  (1 Juan 1:7). Por otro lado, la inclusión en el Cuerpo de Cristo, no es por pertenecer a una institución, ir a algún tipo de reuniones o ser seguidores de algún ungido “siervo” de Dios.

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané y publicado en el blos “Soltar la Palabra”

Al menos podemos definir tres elementos que determinan que somos una expresión terrenal del Cuerpo de Cristo:

  • La presencia de Dios.

Mateo 18:20  Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre,  allí estoy yo en medio de ellos.

Hechos 4:31  Cuando hubieron orado,  el lugar en que estaban congregados tembló;  y todos fueron llenos del Espíritu Santo,  y hablaban con denuedo la palabra de Dios.

  • Discernir el Cuerpo de Cristo

1 Corintios 11:27-30  De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente,  será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor… Porque el que come y bebe indignamente,  sin discernir el cuerpo del Señor,  juicio come y bebe para sí.  Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros,  y muchos duermen.

Efesios 4:16  de quien todo el cuerpo,  bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente,  según la actividad propia de cada miembro,  recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

  • Cumplir con la misión de Dios

Mateo 16:18  Y yo también te digo,  que tú eres Pedro,  y sobre esta roca edificaré mi iglesia;  y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

Mateo 28:18-20  Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.  Por tanto,  id,  y haced discípulos a todas las naciones,  bautizándolos en el nombre del Padre,  y del Hijo,  y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado;  y he aquí yo estoy con vosotros todos los días,  hasta el fin del mundo.

Estos pasajes nos enseñan que somos iglesia, cuando:

  • reconocemos que somos miembros del Cuerpo de Cristo (no discernir esto, trae graves consecuencias espirituales),
  • nos reunimos reconociendo la presencia de Dios en medio nuestro (no somos iglesia cuando algunos de sus miembros nos reunimos para hacer algo equivocado)
  • nos congregamos para cumplir juntos con la carga del corazón de Dios. (esto es determinante, la misión centrada en Dios)

Iglesia es un cuerpo de creyentes que se unen a Dios, para concretar la “misión de Dios”.

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané y publicado en el blos “Soltar la Palabra”

Ser comunidad no es cuestión de rodearse de gente que piensa, actúa, y adora como uno. No se puede llamar a algo “iglesia” si todos son como nosotros. Eso no es comunidad, es cualquier otra cosa. Lo central de la comunidad es la misión y la misión es la reconciliación.  Ser iglesia es estar rodeado de gente diferente a nosotros que no entendemos, de manera de lleguemos a ser esas personas que serán los primeros que las intentaron entender.  Pero por otro lado, a aquellos que dejan la iglesia porque no es lo que debería ser, porque no quieren luchar por lo que debería ser, les pregunto: cómo van a vivir ese anhelo de reconciliación con el diferente si no pueden hacerlo con aquellos de su misma comunidad. Si no podemos reconciliar a través de comunidades de fe, ¿dónde vamos a aprender a integrarnos y complementarnos con el otro?

Una iglesia es un grupo de personas muy diferentes entre sí,  uniéndose deliberadamente para identificarse con el dolor del corazón de Dios para que se pueda alcanzar el propósito de Su bondad: que todos se puedan reconciliar con El.

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané y publicado en el blos “Soltar la Palabra”

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Una respuesta a UN MENSAJE  A LOS QUE HAN DEJADO DE CONGREGARSE

  1. ALICIA dijo:

    ME GUSTAN SUS PREDICAS ME ANIMAN A SEGUIR GRACIAS

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