NUESTROS CONFLICTOS INTERIORES Y LA LIBERTAD EN EL ESPÍRITU


1. Tenemos que comprender el alcance de nuestro conflicto interior.

 Gálatas 5:17  Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu,  y el del Espíritu es contra la carne;  y éstos se oponen entre sí,  para que no hagáis lo que quisiereis.

Romanos 8:6-8  Porque el ocuparse de la carne es muerte,  pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios;  porque no se sujetan a la ley de Dios,  ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

Mateo 26:41  Velad y orad,  para que no entréis en tentación;  el espíritu a la verdad está dispuesto,  pero la carne es débil

Romanos 7:22-23  Porque según el hombre interior,  me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros,  que se rebela contra la ley de mi mente,  y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.

NUESTROS CONFLICTOS EXTERIORES Y LA LIBERTAD EN EL ESPÍRITU

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog “Soltar la Palabra”

 2. El conflicto interior es un conflicto de deseos.

 El Espíritu Santo trabaja delicadamente en nuestro corazón motivando nuestra voluntad para que hagamos la voluntad de Dios.

Que oremos, que tengamos carga por otros, que tengamos iniciativas de servicio y de generosidad.

 Nuestro yo, no quiere ceder el control de nuestras vidas

Lucas 9:23-24  Si alguno quiere venir en pos de mí,  niéguese a sí mismo,  tome su cruz cada día,  y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida,  la perderá;  y todo el que pierda su vida por causa de mí,  éste la salvará.

Es nuestra naturaleza egoísta que se resiste a morir y que se opone al Espíritu.

Hay conflicto porque nuestro yo no quiere morir.

Si pudiéramos llegar a ese estado de madurez espiritual donde nos despojamos de todo, no habría conflicto espiritual.

Hay conflicto porque nuestro yo nos provoca continuamente a defender nuestros derechos.

 

NUESTROS CONFLICTOS EXTERIORES Y LA LIBERTAD EN EL ESPÍRITU

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog “Soltar la Palabra”

3. Dios tiene mucho interés en la sanidad de nuestras almas

Buenas noticias para los que sufren

Jesús inaugura su ministerio público leyendo en la sinagoga

Lucas 4:18-19

Isaías 61:1-3 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí,  porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos,  a vendar a los quebrantados de corazón,  a publicar libertad a los cautivos,  y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová,  y el día de venganza del Dios nuestro;  a consolar a todos los enlutados; a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza,  óleo de gozo en lugar de luto,  manto de alegría en lugar del espíritu angustiado;  y serán llamados árboles de justicia,  plantío de Jehová,  para gloria suya.

La Escritura habla de ‘abatidos’ (deprimidos), quebrantados de corazón’, (resentidos, ofendidos), cautivos (atados), ‘presos’ (oprimidos), ‘enlutados‘ (melancólicos), ‘afligidos’, ‘angustiados’.

Jesús al leerlo, Lucas 4:21 afirma expresamente “hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros”

Jesús es el Ungido y el Enviado:

– para sanar a todos los que sufren, liberarles y consolarles.

– para ordenar  que se les dé: gloria, óleo de gozo y manto de alegría.

Jesús vino para conducirnos a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.

Romanos 8:19-22  Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad,  no por su propia voluntad,  sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción,  a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una,  y a una está con dolores de parto hasta ahora.

Juan 10:10  El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir;  yo he venido para que tengan vida,  y para que la tengan en abundancia.

Juan 15:11  Estas cosas os he hablado,  para que mi gozo esté en vosotros,  y vuestro gozo sea cumplid

Romanos  14:17  porque el reino de Dios no es comida ni bebida,  sino justicia,  paz y gozo en el Espíritu Santo.

Mateo 11:29  Llevad mi yugo sobre vosotros,  y aprended de mí,  que soy manso y humilde de corazón;  y hallaréis descanso para vuestras almas;

Sólo un alma que encuentra reposo y gozo en el Espíritu pueda fructificar.

Juan 15:2  Todo pámpano que en mí no lleva fruto,  lo quitará;  y todo aquel que lleva fruto,  lo limpiará,  para que lleve más fruto.

Dios trabaja en nuestras vidas limpiándonos, sanándonos de toda contaminación: es el proceso de poda para que demos fruto

No sólo fruto sino mucho fruto.

Juan 15:5  Yo soy la vid,  vosotros los pámpanos;  el que permanece en mí,  y yo en él,  éste lleva mucho fruto;  porque separados de mí nada podéis hacer.

Juan 12:24  De cierto,  de cierto os digo,  que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere,  queda solo;  pero si muere,  lleva mucho fruto.

Mateo 13:8  Pero parte cayó en buena tierra,  y dio fruto,  cuál a ciento,  cuál a sesenta,  y cuál a treinta por uno.

 

NUESTROS CONFLICTOS EXTERIORES Y LA LIBERTAD EN EL ESPÍRITU

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog “Soltar la Palabra”

4. El enemigo tiene mucho interés en perpetuar nuestro conflicto interior.

A lo largo de nuestras vidas ha ido construyendo áreas de debilidad en mis pensamientos, sentimientos y hábitos, heridas, ataduras para tener cautivos.

De manera que cada vez que necesitamos escapar de él tiene lazos por las cual nos puede someter.

2Timoteo 2:26  (para que) escapen del lazo del diablo,  en que están cautivos a voluntad de él.

Opera en nuestras debilidades para que siempre andemos a contramano.

Cuando nos tenemos que humillar: 

Nos recuerda que tenemos que defender nuestros derechos y que son los demás los que tiene que cambiar

Cuando nos tenemos que levantar con coraje para afrontar nuevos desafío.

Nos recuerda que no valemos nada.

1 Juan 3:8  Para esto apareció el Hijo de Dios,  para deshacer las obras del diablo.

Tenemos que llegar a decir como pudo decir Jesús.

Juan 14:30  No hablaré ya mucho con vosotros;  porque viene el príncipe de este mundo,  y él nada tiene en mí.

La estrategia del enemigo es estar continuamente provocando

Nuestro conflicto interior para que no le molestemos.

Cuando estamos bien le molestamos realmente.

Tenemos carga, tenemos iniciativa, somos creativos.

No lo puede resistir.

Su estrategia es tenernos ocupados en nosotros mismos.

Encima nuestro conflicto interior no se puede esconder.

Los demás son los primeros en darse cuenta.

Dejamos de ser ese modelo de hijos viviendo en la libertad gloriosa del Espíritu.

Y terminamos siendo modelo de cristianos débiles, en derrota.

NUESTROS CONFLICTOS EXTERIORES Y LA LIBERTAD EN EL ESPÍRITU

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog “Soltar la Palabra”

5. El objetivo de la sanidad de nuestras almas

Efesios 3:16-17  Para que os dé,  conforme a las riquezas de su gloria,  el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones.

Cuánto más débil y complejo sea nuestro ser interior hay mayor turbulencia interior.

Esto requiere una creciente demanda de atención y de inestabilidad emocional.

Cuanto más estabilizado tenga mi ser interior, menor espacio para las demandas de mi carnalidad.

Gálatas 5:16-17 Andad en el Espíritu,  y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu,  y el del Espíritu es contra la carne;  y éstos se oponen entre sí,  para que no hagáis lo que quisiereis.

Romanos 8:12-13  Así que,  hermanos,  deudores somos,  no a la carne,  para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne,  moriréis;  mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne,  viviréis.

Al sanar nuestra alma esto nos permite limitarla actividad de nuestra carnalidad y potenciar la  actividad del Espíritu Santo.

Cuanto más unificado tenga mi ser interior y más simplificado tenga mi ser exterior; mayor libertad para el gobierno del Espíritu.

Cuanto menos disociado tenemos nuestro ser interior, cuanto menos conflicto con nuestra carnalidad más experimentamos la libertad del Espíritu.

Esto tiene que ver con nuestra IDENTIDAD.

Tener libertad para hacer lo que quiero hacer, agradar al Padre.

Esta es nuestra identidad en Cristo:

Somos santos y no queremos pecar, ni vivir en la carne.

Somos puros y no queremos darle lugar a ningún pensamiento que quiera contaminar nuestra pureza.

Cuanto más simplificado tengamos nuestro ser exterior, cuanto más podamos reducir nuestro proyecto de vida a uno sólo: procurar la gloria de Dios en la tierra, más experimentaremos la libertad gloriosa de los hijos de Dios.

Y esto tiene que ver con la VISIÓN

NUESTROS CONFLICTOS EXTERIORES Y LA LIBERTAD EN EL ESPÍRITU

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog “Soltar la Palabra”

 

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