REENFOCANDO NUESTRAS VIDAS – Parte 1


Introducción:    Necesito un buen decodificador.

El mundo está lleno de códigos que tenemos que aprender a decodificar.

Símbolos, gestos y palabras que para algunos significan una cosa y que para otros significan algo totalmente diferente.

Continuamente estamos decodificando, el sistema mas complejo de código están en nuestras relaciones, ¿Qué me habrá querido decir? ¿Qué se propondrá?

La forma que decodifiquemos el mundo que nos rodea va a determinar la realidad que vivimos.

En este tema de decodificar, hasta tenemos que decodificar lo que nos pasa a nosotros.

Tratar de entenderme, ¿por qué me siento así?

¿Qué es lo que realmente quiero?

Otro tema difícil de decodificar es mi relación con Dios, ¿cómo sé cual es su voluntad?

¿Cómo puedo escuchar la voz de Dios?

a)         Lo que sí tengo es un buen distorsionador.

Para complicar más las cosas, encima tengo que descubrir que tengo un buen distorsionador que me hace los efectos más extraños y que embarra la cancha para aprender a decodificar el mundo que me rodea.

Este perfecto distorsionador que afecta como percibimos todo nuestro mundo exterior es:

Nuestra carne

Nuestra carne distorsiona todo aquello que percibimos del  mundo, de las personas con las que nos relacionamos y lo que percibimos de nosotros mismos.

Todo lo interpretamos para nuestro beneficio.

Todo lo que nosotros hacemos es justificable.

Los demás me tienen que comprender, entender, perdonar, etc.

Tiene que interpretar mis buenas intenciones.

Pero todo lo que hacen los demás lo juzgo con dureza.

Vivimos como un engaño de nuestros sentidos.

Una pauta acerca de cómo nuestros sentidos distorsionan lo que percibimos del mundo es:

La voz del grabador, otro es nuestra perspectiva de la altura, etc.

Dicho en un término más técnico: es la distorsión de la subjetividad.

En un término más común: Nos la terminamos creyendo.

Me ha tocado atender a algunos chicos que estaban convencidos que había una piba que estaba muerta con él, y yo sabía que nada que ver.

Había distorsionado todo.

Un ejemplo bíblico es la madre de los Jacobo y Juan. Hay cada madre.

Me imagino a la mamá petisita pero polentona y al lado de ella dos grandulones.

Se postra delante de Jesús, escuchame Jesús quiero que a estos dos los tengas en cuenta en tu reino  uno a la derecha y el otro a la izquierda. ¡Que papelón!

Este efecto distorsionador juega un papel importante en el proceso de maduración.

Por tanto juega un papel muy importante en la adolescencia

REENFOCANDO NUESTRAS VIDAS – Parte 1

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog: “Soltar la Palabra”

b)         La madurez implica salir del centro

En la preadolescencia y en la adolescencia comienza ese proceso de tomar conciencia de uno mismo.

Comienzo a darme cuenta que mis padres son seres normales, que opinan y juzgan pero pueden estar equivocados.

Comienzo a darme cuenta que puedo tener mi propia postura frente a las cosas.

Es decir comienzo a tomar conciencia de mi libertad.

Esa impresión es tan fuerte que me convierto en un ser egoísta, centrado en mi mismo, que sumado a ese distorsionador que interpreta todo a mi favor.

Me convierto en un ser imbancable, egoísta, cómodo, con muy poca capacidad para la  bondad y la generosidad.

Me siento el centro del universo, exceso de conciencia de uno mismo.

Esta es una característica de la adolescencia o de la inmadurez.

Vale destacar que algunas personas nunca superan esta etapa y permanecen adolescente e inmaduras hasta los 90.

Madurar es poder interpretar que otros también tienen sus necesidades su forma de pensar y afrontar la vida.

Ejemplos: andinista, y el retorno del soldado lisiado

REENFOCANDO NUESTRAS VIDAS – Parte 1

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog: “Soltar la Palabra”

Madurar es percibir que mi egoísmo  lástima a otras personas.

Madurar dejar de adolecer es salir del centro del universo y darme cuenta que mientras permanezca en esa actitud  de capricho lastimo y me aíslo de los demás.

1 Corintios 13:11

Antes hablaba  como niño, juzgaba como niño y actuaba como niño.

Hablar como niño: es estar todo el día hablando de mí, de lo que siento, de lo que hice, de lo que compre, de lo que vi.

Juzgar como niño: es estar continuamente justificándome, echándole a los demás la culpa de todo lo que vivo

Actuar como niño: es actuar caprichosamente, estar todo el tiempo gratificándome, comodidad, vagancia, actuando irresponsablemente.

REENFOCANDO NUESTRAS VIDAS – Parte 1

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog: “Soltar la Palabra”

c)         Cambiar  el foco para poder enfocar las cosas desde la perspectiva de Dios.

Cuando hacemos foco podemos ver las cosas con más claridad, el tema es.

¿Qué es lo que enfocamos? ¿Qué es lo que se hace más relevante sobre los demás?

Uno de los versículos básicos de las Escritura, es el resumen de toda la ley de Dios.

Amarás al Señor tu Dios, con todas tus fuerzas, tu mente y tu corazón

Amarás a tu prójimo como a tu mismo

Tenemos definido 3 focos.

Lo natural, es enfocarnos en nosotros mismos

La conversión es cambiar el foco de nuestras vidas.

De enfocarnos en nosotros mismos enfocarnos en Dios con todo nuestro ser.

A veces cuando hablamos de prioridades se nos confunden las cosas.

La prioridad es Dios, Dios nos conduce al prójimo y después en último término estoy yo.

Tenemos que convertirnos.

Salir del centro, dejar de enfocarnos en nosotros para enfocar en Dios y lo que está en el corazón de Dios, ahí surgirá, la pasión y el celo por las cosas de Dios.

Mientras esté lleno de mí mismo, Dios ocupará un lugar importante pero secundario en nuestras vidas.

Tenemos que pedir perdón por nuestros egoísmos.

Nuestra falta de generosidad, nuestra falta de fe, nuestra falta de sacrificio, nuestra falta de servicio.

La fe es confiar en un Dios soberano, poderos y activo.

Te pregunto quien ocupa el foco en tu vida., sobre las necesidades de quien estas edificando.

Pongamos el foco en Dios y las demás cosas serán añadidas.

Renuncia a tus cargas, a tus ambicionen y dale lugar a las cargas del Señor.

Enfócate en él.

DINAMICA DE GRUPO.

1)         QUE CADA UNO TOME UNA HOJA

QUE HAGA UN ESBOZO DE LO QUE EL MENSAJE SIGNIFICÓ PARA EL

– el tema de la necesidad de decodificar mi percepción de mundo.

– la distorsión que produce mi carne para percibir mi alrededor

– los tres focos

– la necesidad de enfocar en el ser de Dios

DURACIÓN:                          15 MINUTOS

materiales necesarios:   una hoja por persona y algunos lápices por si le falta a alguno

2)         NUMERAR A LAS PERSONAS PARA ARMAR 10 GRUPOS.

UNIFICAR EN UN SOLO GRAFICO LO HECHO PERSONALMENTE

DURACIÓN:                          30 minutos

Materiales necesarios:  un papel afiche y 4 marcadores por grupo (40 en total)

REENFOCANDO NUESTRAS VIDAS – Parte 1

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog: “Soltar la Palabra”

Anuncios
Esta entrada fue publicada en 2 - PROPÓSITO, Jóvenes y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s