EL HIJO PRODIGO


Lucas 15:11-32          Un hombre tenía dos hijos.

1 – EL HIJO MENOR

El más joven le dijo a su padre: dame la parte de la herencia que a mí me corresponde

Esta actitud es una grave ofensa para el padre. Es como desearlo muerto.

No puedo esperar hasta que mueras quiero la herencia ahora.

El hijo se fue lejos, a otro país.

Un rechazo al padre, al hogar y la cultura

Dejando el hogar

Tengo una morada.

Dios ha decidido venir y hacer morada en mi interior Juan 14.23

Es en esa intimidad donde estoy completo.

Donde escucho esas mismas palabras que el Padre le dijo a Jesús.

Eres mi hijo amado en quien me complazco.

Como el Amado: no temeré mal alguno, puedo consolar, amar, sanar, resucitar muertos, puedo sufrir persecución y soy libre para dar.

El problema es que además de esa voz de mi Padre hay muchas otras voces que resuenan y que a veces resuenan más fuertes.

Voces que crean necesidades, que me prometen éxito, placer y prosperidad.

Cuando estoy en casa esas voces son totalmente inofensivas pero cuando salgo de casa mas me enredo en el buscar satisfacción en otras cosas fuera de Dios.

Esto le ocurrió a este joven, seducido por el éxito y el placer.

Derrochó todo llevando una vida desenfrenada.

Cuando perdió todo se quedó solo en un país extranjero

Cuando se gastó todo hubo una gran escasez y comenzó a pasar hambre.

Tomó el trabajo mas indigno para un judío, cuidar cerdos.

Tuvo que perder todo hasta llegar a ser tratado como un animal, para poder encontrarse con su realidad con su necesidad.

Judas se ahorcó. Pedro optó por la vida, este joven también.

Recapacitó:

Regresaré a casa,

Reconoceré mi error

Aceptaré las consecuencias: no pretendo ser tu hijo sino tu empleado.

Regresando a casa

El regreso a casa es un camino difícil, hay arrepentimiento pero hay duda y temor.

Estoy dispuesto a ser jornalero.

Cuesta aceptar mi indignidad y sentirme libre para abandonarme en el abrazo del Padre.

Cuesta aceptar que el perdón de Dios no me conduce a ser jornalero sino a disfrutar la plenitud de vida sin condenación

EL HIJO PRÓDIGO

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog “Soltar la Palabra”

2 – EL PADRE ANTE EL REGRESO DEL HIJO MENOR

 Cuando lo divisó de lejos, salió corriendo a su encuentro.

No es sólo un gesto compasivo es el final a una espera silenciosa,

a una espera confiada anhelando este final a una gran rebelión.

El dolor de la partida era consolado por el gozo puesto delante de este día que lo vería volver y en esa espera muchas veces se veía si mismo en esa carrera de reencuentro.

 Lo recibió con abrazos y besos.

El padre no le da oportunidad de disculparse, es rico en misericordia.

Romanos 2:4, Efesios 2:4, Romanos 9:23

No puede esperar para darle en abundancia  Romanos 10:10

Lo vistió con nuevas vestiduras, le dio anillo y sandalias.

 Ordenó celebrar banquete, con el becerro más gordo.

Dios quiere compartir su alegría, aunque nos parezca raro Dios se encarga de celebrar banquetes con sus hijos. Mateo 22:4, 26:29, Apocalipsis 16:6-9

Celebremos fiesta porque mi hijo estaba muerto y ha vuelto a vivir.

Las 3 parábolas de este capítulo con que explica a los fariseos su gran alegría por encontrarse con los pecadores que se arrepienten, el pastor buscando la oveja perdida, la mujer encontrando la moneda perdida y el padre con sus hijos perdidos.

Dios celebra no porque se ha resuelto el hambre en el mundo, por una conversión masiva.

Sino por un pecador que se arrepiente.

Porque uno de sus hijos ha sido encontrado.

Nos enseña a alegrarnos por las cosas pequeñas.

Este mundo de éxitos nos ha enseñado a contentarnos con las grandes manifestaciones, con las grandes cosas que nos movilizan.

Tenemos que aprender a alegrarnos de las cosa pequeñas.

Jesús nos da ejemplo como hijo menor.

Salio de la casa de su Padre pero no con rebeldía sino como hijo obediente.

Vivió en un país extraño, donde fue rechazado pero no hubo queja.

Gastó todo lo que tenía a favor de otros.

Al volver el cielo, el Padre lo recibió con toda honra, dándole un nombre sobre todo nombre, aún esta preparando el banquete de celebración cuando el resto de los hijos pródigos podamos compartir la alegría de estar en nuestra morada celestial en la casa de nuestro Padre

EL HIJO PRÓDIGO

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog “Soltar la Palabra”

3 – EL HIJO MAYOR

 Estaba en el campo, al regresar se encontró con una fiesta a la que era ajeno.

No se pudo alegrar. Se enojó tanto que no quiso entrar.

Este también estaba perdido.

Lleno de juicio y de la soberbia de sentirse mejor que su hermano hizo todo lo que le correspondía como buen hijo, pero también había perdido el abrazo del padre, la voz del padre, había perdido el gozo, el banquete y la alegría de estar en su casa.

El hijo menor había pecado de una forma visible, su pecado era obvio, le fue mas fácil reconocer su pecado y arrepentirse.

El pecado del hijo mayor es mas difícil de reconocer, tiene el reconocimiento de los mas.

Como dice Jesús de los fariseos  Ustedes ya han recibido su recompensa por el orar en público Mateo 6:5

Es un pecado dif´cil de reocnoer porque etá ligado al orden, el deseo de ser bueno, es nua muerte fría, ene. Fonod hay una queja , tanto sacrificio y no ecibo lo que me correponde

Otrsque sondas irresponsable vivien mas contentos.

Hay un tremendo poder de destrucción en esa queja interior.

Genera disconformismo, incredulidad

Hay muchos hay en nuestras iglesias con esta enfermedad por este Sídromde  de hermano mayor.

Es muy difícil ver este pecado en el fonod de la virtud, que el reconro y la queja este entrelzado con tan loables virtudes.

Cuando doy todo, me pregunto y porque los demas no.

El regreso del hijo mayor

Es muy difícil volver a casa desde este alejamiento.

Necesito ser conducio a un lugar de fe, de gozo.

Necesta ser conducio al lugar de banquete de abundancia

Dichosos los que lloran , lo que tienen hambre, los que están luchadno los que están incompletos, los pobres en espíirtu ellos serán saciados.

Dichosos los enfermos.

Los sanos no tienen necesidad de Dios.

EL HIJO PRÓDIGO

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog “Soltar la Palabra”

4 – EL PADRE ANTE EL REGRESO DEL HIJO MAYOR

Tuvo que salir a su encuentro, le rogó que entrara a la casa.

Aunque estaba contento por la vuelta de su hijo menor no se olvido del mayor

Salio a buscarlo.

Tampoco iba a retrasar la fiesta para evitar que su hijo mayor se sintiera mal.

Estaba convencido que tenía amor suficiente para los dos.

Tu sabes cuanto años te he servido sin desobedecerte nunca

Jamás me has dado ni siquiera un cabrito

En cambio ahora a este hijo tuyo…

Se ha quedado también sólo, se ha distanciado del hermano y del Padre.

Muchas de las tristezas de nuestras vidas vienen de las comparaciones.

Especialmente de las comparaciones en nuestras familias

Nuestra padrino hace comparaciones

Frente al reproche del hijo que lo acusa de injusticia y falta de amor.

No le condenó ni se justificó.

Hijito mío: tu siempre has estado conmigo, y todo lo que tengo es tuyo.

No hay afirmación mas clara de un amor sin límites

Quiere sanar su corazón y  lo incluye

Deberíamos alegrarnos hemos encontrado algo que habíamos perdido

Tenemos que celebrar banquete.

El final queda abierto.

Jesús es nuestro ejemplo de hijo mayor

Disfruto de todas las riquezas del Padre y vino a nosotros a compartir para convertirse en el nexo para que nosotros todos los hijos menores podamos ser reconciliados con nuestro Padre que sufre por nuestro distanciamiento

NUESTRA RESPONSABILIDAD

Hay una evolución.

1) Como hijo menor responder al abrazo del Padre y participar del banquete

2) Como hijo mayor responder a la invitación del Padre y vivir toda abundancia del Padre

3) Responder a la invitación mas importante: asumir la actitud del Padre.

Hoy no hacen falta mas hijos mayores o hijos menores.

Hacen falta  padres.

Tenemos que dejar la comodidad de querer ser siempre hijos.

De querer estar siempre recibiendo el abrazo del Padre.

Dios quiere que dejemos de ser inmaduros y no transformemos en niños.

No resistimos a ejar ser hijos, no queremos quedarnos sufriendo esperando el regreso.

Queremos irnos con ellos al extranjero para poder controlarlos.

No queremos permancer en silencio queremos todas las explicaciones.

No quereos tener manos abiertos esperando para abrazar,

Esepcialmente donde hoy somos culpados por todo

Nosotros mismos sentimos dseos de corrrer con os demás.

Hoy hace falta quienes esten dispuesta a pagar el precio de quedarse

Para estar en casa  cuando los demás vuelvan cansados, desilusionados y avergonzados.

Para poder decirles que hay un lugar seguro donde ser abrazados sin ser usados y manipulados.

No nos sorprende que hoy haya tan pocas personas dispuestas a ser padres.

El dolor es tan evidente

Las alegrias son tan escondidas.

Solo el conocer el abrazo del padre.

Solo el haber conocido el regazo del padre que nos consuela.

Solo el escuchar continuamente que soy su Hijo Amado y que se complace en mí

Me da fuerzas para poder abrazar, animar y sufrir

Que mi cansancio a otros descanse

EL HIJO PRÓDIGO

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog “Soltar la Palabra”

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