LA DEBILIDAD Y LA FORTALEZA DE UN HOMBRE DE DIOS


Este es un tema que nos puede confundir,

Las Escrituras nos hablan de ambas, como una virtud.

Esto implica que no podemos tomar una receta sino que:

– hay circunstancias donde la debilidad es nuestra respuesta adecuada ante Dios

– hay circunstancias donde la fortaleza es la respuesta adecuada.

Lo que a su vez implica que podemos reaccionar al revés:

ser débiles cuando debemos ser fuertes y ser fuerte cuando debemos ser débiles

LA DEBILIDAD Y LA FORTALEZA DE UN HOMBRE DE DIOS

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog: “Soltar la Palabra”

¿CUAL ES LA DEBILIDAD QUE DIOS QUIERE DE NOSOTROS?

 DIOS QUIERE QUE SEAMOS DÉBILES DELANTE DE EL.

Un corazón perfecto para con Dios es un corazón quebrantado, un corazón débil, un corazón humilde.

DIOS QUIERE QUE SEAMOS DÉBILES FRENTE A LAS ADVERSIDADES

Al reconocer que las adversidades viene de Dios, Dios espera que mantengamos una actitud mansa una actitud de fe que espera en El. Que espera la respuesta de Dios, que espera la provisión de Dios

Me gozo en las debilidades en las afrentas, en las necesidades, en las persecuciones y en las angustias.

Pablo nos enseña una lección muy importante de la vida cristiana, tenemos que gozarnos de ser incompletos, imperfectos, de ser vulnerables porque esta debilidad nos conduce a Dios.

Frente a la adversidad: ¿somos huevo o papa?.

2 Corintios 12:9-10    Bastate mi gracia porque mi poder se perfecciona en la debilidad.

De buena gana me gloriaré en mis debilidades para que repose sobre mí el poder de Cristo.

Me gozo en las debilidades: afrentas, necesidades, persecuciones, angustias;

porque cuando soy débil entonces soy fuerte.

DIOS QUIERE QUE SEAMOS DÉBILES ANTE LOS HERMANOS.

Filipenses 2:3      Nada hagan por contienda o vanagloria, antes con humildad estimen a los demás como superiores a sí mismo.

Frente a las adversidades con algunos hermanos como nos comportamos: ¿como víboras o como gusanos?

LA DEBILIDAD Y LA FORTALEZA DE UN HOMBRE DE DIOS

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog: “Soltar la Palabra”

¿CUAL ES LA FORTALEZA QUE DIOS QUIERE DE NOSOTROS?

Nos encontramos frente a dos circunstancias donde Dios requiere que nos fortalezcamos

NUESTRA VULNERABILIDAD INTERIOR

LA ACCIÓN DEL ENEMIGO

¿EN QUE CONSISTE NUESTRA VULNERABILIDAD?                                           

Tenemos nuestro talón de Aquiles, áreas de nuestras vidas donde el enemigo tiene la capacidad de atacar y debilitar todas nuestras fuerzas.

Las Escrituras lo definen como: nuestro ser interior

Para que conforme a las riquezas en gloria nos dé, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu. Efesios 3:16

¿En qué consiste la debilidad de nuestro ser interior?

Nuestra debilidad comienza en la fragilidad de nuestra mente frente a la acción demoníaca.

 Efesios 6:10-13    Fortalézcanse en el Señor y en el poder de su fuerza. Vístanse de toda la armadura de Dios para poder estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra carne y sangre…     Por tanto tomen toda la armadura de Dios para poder resistir en el día malo y habiendo acabado todo estén firmes…

Efesios 6:16       Sobre todo, tomen el escudo de la fe, con el que podrán apagar todos los dardos de fuego del maligno

Esos dardos de fuego es la acción constante del enemigo sobre nosotros.

Si estamos debilitados en la fe, comenzamos a dialogo con esos pensamientos y dejamos que ese fuego se encienda en nuestras vidas.

Es la forma de neutralizar la fuerza de los creyentes.

Que se dediquen a luchar interiormente y que no puedan producir ninguna obra.

Algunos los acusa sobre sí mismo, a otros les ponen temores, a otros les produce impotencia, a otro acusaciones contra los hermanos, etc.

Estos pensamientos infectados por el enemigo produce como efecto secundario sentimientos infectados por el enemigo

Desánimo, temor, ira, tristeza, angustia.

Porque pueden haber sentimientos lícitos de angustia, de tristeza hasta de ira, pero podemos sobrellevarlos espiritualmente no nos derrotan, no nos controlan los podemos controlar por el Espíritu.

Perdemos el gozo del Espíritu, el ánimo para buscar a Dios estamos en derrota.

Estos pensamientos y sentimientos infectados debilitan nuestra voluntad, debilitan nuestro carácter.

Se produce el doble ánimo. La incapacidad de perseverar. No tenemos coraje, denuedo para servir al Señor. Pablo siempre pedía que orasen por él para no perder ese ánimo para hablar del Señor.

Es acá donde vemos diferentes etapas de madurez en esta lucha espirital interior.

Algunos están luchando para no ser débiles en la fe y contrarrestar los dardos de fuego.

Otros están luchando para no perder el gozo del Señor.

Otros están luchando para no perder el coraje de manifestar al Señor en toda oportunidad.

Como Pablo ruega que se ore por él

A fin de que cuando abra mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio… que con denuedo hable de él como debo hablar. Efesios 6:19

 

LA DEBILIDAD Y LA FORTALEZA DE UN HOMBRE DE DIOS

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog: “Soltar la Palabra”

TOMEMOS TODA LA ARMADURA DE DIOS PARA RESISTIR PARA ESTAR FIRMES FRENTES A LAS ACECHANZAS DEL DIABLO

Esta armadura es una provisión de Dios para un aspecto de la guerra espiritual.

Es el aspecto mas importante, es la guerra defensiva.

Donde me tengo que vestir para no dejar que nos robe lo que tenemos de Dios.

Sólo cuando estás ejercitado en la guerra defensiva vas a poder ser útil en la guerra ofensiva.

¿Qué es lo que protege la armadura entonces?

Nuestro ser interior:  cubre nuestra debilidad interior, nuestros conflicto interiores.

1 Tesalonicenses 5:8

No durmamos, sino que velemos y seamos sobrios (lo contrario a ansiosos)

Vestidos de la coraza de fe y de amor y con la esperanza de salvación como casco

Notemos que la armadura nos cubre sólo de frente, la espalda la tenemos descubierta porque nos cubre el Señor y en algunos momentos de debilidad otro hermano.

 VERDAD:                               Cinturón                    Contra el divagar, lo que llena mi mente

 JUSTICIA     (AMOR)       Coraza            Contra la condenación, el egoísmo, lo que hago

 EVANGELIO:                       Calzado. Contra la vergüenza, temor, lo que me compadezco

 FE                  (FE)                 Escudo.                     Contra  los ataques mentirosos

  SALVACIÓN (ESPERANZA)  Casco                         Contra  la incredulidad

  PALABRA:                                espada del Espíritu  Contra mis recursos humanos

LA DEBILIDAD Y LA FORTALEZA DE UN HOMBRE DE DIOS

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog: “Soltar la Palabra”

Entonces hay dos aspectos en este proceso de fortalecernos en el Señor:

RESISTIR FIRMES: para lo cual tenemos la armadura de Dios

Vuestro adversario el diablo anda buscando a quien devorar al cual resistir firme en la fe.

Después de que hayan padecido un poco de tiempo el Dios de toda gracia el mismo nos perfeccione, nos afirme nos fortalezca y nos establezca. 1 Pedro 5:8-9

FORTALECERME CON PODER POR SU ESPÍRITU

La armadura de Efesios 6 se completa con lo más importante, con aquello

que llena interiormente esa armadura de vida y de poder.

Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu

velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos. Efesios 6:18

Esta es la carga que estamos teniendo como pastores este tiempo, que todos los hermanos sean encendidos en la fe y en el Espíritu y esto va ocurrir primero descubriendo nuestra necesidad y luego encontrándonos con los hermanos a buscar juntos el rostro y el poder de Dios

Ya sea en las reuniones de oración o en su defecto encontrándonos con algún que otro hermano para orar.

Para que Dios no dé conforme a las riquezas de su gloria

el ser fortalecido con poder en el hombre interior por su Espíritu

para que habite Cristo por la fe en sus corazones…

para que seamos llenos de toda la plenitud de Dios. Efesios 3:16-19

Fortalecido con poder conforme a la potencia de su gloria,

para toda paciencia y longanimidad,

con gozo dando gracias al Padre para que andemos como es digno del Señor,

agradandole en todo, llevando fruto en toda buena obra

y creciendo en el conocimiento de Dios. Colosenses 1:10-11

 

LA DEBILIDAD Y LA FORTALEZA DE UN HOMBRE DE DIOS

Mensaje predicado por Juan Manuel Montané

Publicado en el blog: “Soltar la Palabra”

Anuncios
Esta entrada fue publicada en 3 - HOMBRE y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a LA DEBILIDAD Y LA FORTALEZA DE UN HOMBRE DE DIOS

  1. silvana dijo:

    muy claro y profundo, gracias!!

  2. un hombre solo es grande cuando esta de rodillas delante de dios

  3. CRISTIAN ROZAS dijo:

    muchas gracias por este mensaje y es la realidad de hoy en las iglesias
    La debilidad y el poco esmero para servir a Dios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s